¿Cuál es el ejercicio físico adecuado para nosotros?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La elección del tipo de ejercicio es fundamental para lograr objetivos personales.

            Mejorar la estética corporal implica disminuir la masa grasa y tonificar y aumentar la masa muscular.

            Combinar adecuadamente el entrenamiento de la fuerza y la resistencia es la forma más efectiva de cumplir con esos objetivos.

            El trabajo de resistencia (trabajos de por lo menos 30 minutos de duración), genera cambios en el tejido adiposo subcutáneo ayudándonos a reducir dichas acumulaciones de grasa.

Mientras que el trabajo de la fuerza, provoca un incremento de la masa muscular y un gasto calórico importante.

Esto significa conseguir resultados que van mucho más allá de la balanza, mejorando también la composición corporal, como consecuencia la salud y la estética y haciendo que los resultados sean duraderos.

            Cuando el objetivo es reducir el peso se deben reducir las calorías que se consumen (lo que para nada significa comer menos, sino mejor), y aumentar la cantidad de calorías que se gastan (el ejercicio es la herramienta ideal).

La energía se gasta a través de tres vías:

Gasto metabólico en reposo

Efecto térmico de los alimentos

Gasto de energía durante la actividad física

            El gasto metabólico en reposo son las calorías que el cuerpo gasta en cumplir las funciones vitales y representa entre un 60 y un 70% del gasto diario total. La actividad física cumple un rol fundamental, porque a mayor masa muscular, mayor es el gasto calórico en reposo.

O sea que de dos personas de igual sexo, edad y peso, gastará más calorías en reposo aquella que tenga más masa muscular.

            Existe evidencia científica que demuestra que por cada kilo de masa muscular una persona gasta unas 22 calorías diarias, lo que representa unas 4620 calorías mensuales, cifra nada despreciable.

Esto deja fuera de discusión la importancia del trabajo de la fuerza, en la reducción del peso graso, pero la planificación del plan de entrenamiento fuerza – resistencia, requiere otras consideraciones.

            La combinación de ambas aptitudes debe ser planificada respetando determinados principios fisiológicos para evitar éstas (fuerza – resistencia) interfieran entre sí y optimizar los resultados.

            El entrenador especializado elaborará una rutina que contemple éstos principios teniendo en cuenta la alternancia adecuada de ambas, enfatizando el trabajo de una de las dos aptitudes, de acuerdo a los requerimientos de cada individuo.

Es así que la prescripción personalizada de la actividad física es fundamental en la obtención de resultados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Derechos reservados. © Coach Judith Rodriguez Varela.  Coach Profesional, Certificada por el Centro Iberoamericano de Coaching. Instructora de Fitness. Instructora de Pilates. Antropometrista ISAKI. Técnica en Nutrición Deportiva. Directora Técnica de”Boadyfactory Spa Urbano”.

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